En estas sencillas imágenes se advierte lo elemental que puede ser hacer una ola o un sol o una nube.
Hay que suponer que Cataldi sabía que esas gráciles líneas iban a ser impresas desde la superficie (IMPRESION DE SUPERFICIE= TIPOGRAFIA)


A pesar de mi reiterada insistencia en la presencia o no del buril en manos de Cataldi,y los comentarios técnicos sobre el uso de  ciertas herramientas quiero dejar en claro que el grabador (cualquier grabador!) hubiera podido hacer líneas enteras y ondulantes, no esa payasada.
Ese es el principal motivo que me llamó la atención cuando me puse a leer  a los expertos y comparar esos textos con el sello.

Personalmente creo en el conocimiento que tenía del oficio el Sr Cataldi; lo que también creo es que por alguna razón, en ese momento no tenía un buril en la mano sino una gubia de grabador o de carpintero para excavar madera.
O no era el Sr Cataldi.
O se eligió el sistema de hacer primero un grabado en madera y pasarlo al cuño de acero copiando el diseño con "pelos y señales".
O se transfirió la imagen del barquito grabada en madera y se utilizó un sistema de ácidos para corroer, como si fuera un clisé.
O según comentario que hace Bose, Cataldi sugirió cambiar la imagen del Gauchito, que debía quedar fuera de circulación por la del vaporcito, porque entre otras.....era mas fácil de grabar!


La herramienta en V, bien afilada produce, si el grabador es un experto una cantidad de líneas muy delgadas, igual que un buril muy bien trabajado.
Si vemos los hilos levantados en las zonas de las olas percibimos con claridad que son trazos muy gruesos y que es absolutamente increíble que un experto eligiera esos trazos en vez de delicados surcos que hubieran hecho más artístico el trabajo. Si los comparáramos con los cabellos de la imagen de Ceres del sello de Corrientes grabados por Don Matías Pipet, aún son más gruesos esos trazos.

Lo que se me ocurre y lamento la aseveración, que por sobre todas las cosas, sea cual fuere el material utilizado  Cataldi estaba perezoso o tenía mucho apuro o el día que repartieron el coraje, estaba de vacaciones.