Tratarán de demostrar que el sello puede ser algo más que un papelito impreso en dónde se pone la cara de un prócer o imagen conmemorativa.
Yo creo que sí ! Y para mi gusto, lo demuestran con enorme alegría.
Sea como sea, sucede como en todos los órdenes de la vida… hay sellos hermosos y sellos feos.
Hay sellos bien grabados y sellos mal grabados.
Y aunque filatélicamente hablando eso no importe mucho, parte de esta labor mía, es que a quién lea esto, le empiece a importar.
Eso de ver y sentir reflejada la imagen de un país en un papelito con colores no fue importante para muchos . En la República Argentina sí lo fue, casi desde el principio, en esta materia.
Para adquirir esa conciencia se necesitan años y gente "educada". Y a veces hubo demasiada prisa y rusticidad entre los administradores, impresores, y otros intermediarios, que nada sabían, ni les interesaba averiguar, sobre calidad de grabados , papeles etc.
Voy a dejar esta actitud declamatoria hacia la belleza y la buena educación porque es evidentemente exagerada y de poco entendimiento de las circunstancias históricas. Además la dejo porque, como dije anteriormente, a la gran mayoría de los filatelistas no les importa.
Como apreciará el lector, finalmente he comprendido y estoy tratando de evitar mi "rabieta histórica ".
A pesar de todo, he visto a muchos gozar con el perfecto grabado, el papel, y la deliciosa impresión de un sello. Y también he visto a otros poner énfasis sobre la belleza al hablar, por ejemplo, sobre los sellos austríacos e imagino que habrá muchos mas que también respeten esas consecuencias de la necesidad de comunicación que ha tenido siempre el hombre.
El tema eran las herramientas y continúo con el y con ellas.
Los buriles fueron diseñados para trabajos en zonas muy delicadas y pequeñas. Por lo tanto los ejecutores de esos trabajos suelen ser profesionales. Y siempre lo fueron. Nunca existieron gentes que manejaran el buril de mala manera.
Porque si lo hubieran hecho, los rastros estarían allí. Claro está que hay mejores y peores grabadores, pero en el caso de los que manejan o manejaron un buril siempre serán grabadores, ya que, sin duda es el mas directo de todos los procesos de grabado en hueco, pero también el más intratable y el que exige más control y disciplina.