La imagen invertida nos muestra como sería si el grabado fuera hecho a la manera xilográfica. Es decir, el grabador incidiría las líneas y al imprimirse de manera tipográfica dejaría los blancos sin tinta. Resulta obvio en este caso que la herramienta no excavó las zonas blancas.


La disquisición sobre qué es una línea y qué no lo es, daría para un tratado de cientos de páginas. La idea es que en un plano de unos pocos centímetros como tienen las estampillas, si se usaran herramientas que producen surcos tipo U no se podrían detallar caras ni paisajes, ni nada, ya que el corte es muy grande. Si esa misma herramienta se deslizara sobre un pedazo de madera de un metro cuadrado, se lo llamaría "línea débil y angosta." En una estampilla, ese corte se parece al de una retroexcavadora. Obviamente todo esto se refiere a la reproducción “al tamaño” de grabado-estampilla (hoy en día se podría hacer un estupendo grabado en madera de 25 cm de ancho y largo y por medios fotográficos reducirlo a los tres o cuatro centímetros de la estampilla).
Las gubias y buriles para madera tiene diferentes ángulos y formas de cortar el material y todas lo que hacen es producir....... BLANCOS.
O sea, zonas blancas y dejan zonas negras (de la superficie de la madera que son las que luego serán entintadas para producir la estampación).


En cambio los buriles que tradicionalmente se usan sobre planchas de metal "fabrican" siempre líneas que en la impresión final quedan en NEGRO (ya que la tinta se “mete” dentro del surco. Esas líneas, una al lado de la otra, más presionada la herramienta sobre el metal o menos presionada, produce surcos que generan la ilusión óptica de la luz y la sombra. Es por ello que se han imitado pinturas con el buril y ha servido para dar a conocer los rostros de los héroes de las patrias.
O sea: mientras el buril o puntas para grabar en metal, producen en la impresión tradicional calcográfica LINEAS NEGRAS, en la madera las gubias EXCAVAN lo que luego quedará BLANCO. Es decir DEJAN el negro, cortando alrededor de este. En la impresión tipográfica la tinta queda en la superficie y es rescatada por el papel en forma plana. Las incisiones en metal tienen relieve al tacto. Las de la madera, litografía o en general cualquier método tipográfico, no lo tienen. 
(Por favor....pasar el dedito y la vista por un Rivadavia 1ª tirada y luego pasarlo sobre una "Cabecita" o "Confederación"). Espero que encuentren la diferencia.
Si no la encuentran..yo aporto el bastón y presto dinero para el alquiler del perro.

Para evitar las confusiones diré que no siempre de un grabado en acero se produjeron impresiones calcográficas. En el caso de CERES la primera estampilla de Francia, el grabador hizo un original SOBRE plancha de acero…con buriles (es decir grabó el sello a la manera xilográfica) y luego se hicieron (dicen que por sistema de galvanoplastia) el resto de los sellos para componer la plancha e imprimir TIPOGRAFICAMENTE.





Para evitar las confusiones diré que no siempre de un grabado en acero se produjeron impresiones calcográficas. En el caso de CERES la primera estampilla de Francia, el grabador hizo un original SOBRE plancha de acero…con buriles (es decir grabó el sello a la manera xilográfica) y luego se hicieron (dicen que por sistema de galvanoplastia) el resto de los sellos para componer la plancha e imprimir TIPOGRAFICAMENTE.



Cuño encontrado en Alemania y frente del mismo.

Cuño para producir "clisés planos". Se golpeaba sobre metales mas blandos y así producir matrices.
En el caso de los Barquitos, el cuño de acero hallado parece probarlo…
Es un cuño grabado en acero duro para golpear y pasar la imagen, esta vez invertida, a un metal más blando.

Luego de esta "sección metalúrgica" comenzaré a explicar que a pesar de estar grabado el cuño en acero, repito, si es que ese fue el original utilizado, a pesar de usarse la herramienta para grabar el acero, se grabó a la manera de la xilografía, es decir, se sacaron los blancos y en la superficie quedaron los “negros”, como en el Ceres francés. Aún a pesar de esa posibilidad, insisto….todo nació de una madera.
Quiero recordar aquí que hacía 130 años que se hacía moldes de yeso y de cartón (galvanos y estereotipos)
A pesar de esa certeza en la última página de este estudio hay una propuesta sobre una sencilla manera de “ver” lo que la fotografía no me ha permitido.

Por ejemplo, se dejaron grandes zonas blancas “como si hubiera sido una madera” (ver el cielo encerrado en el óvalo) y no se corrieron “riesgos” con el agua y se hicieron unos toquecitos con la herramienta para hacer parecer “olitas”. Me parece demasiada ingenuidad para un grabador acostumbrado a los metales.